martes, 14 de octubre de 2014

NOTA 7: (FINAL)



NOTA 7: SOBRE INCLUSION FINANCIERA (Final)
En las dos Notas previas comenté los pros y los contras de la “Banca Móvil” como el principal recurso para promover la Inclusión Financiera, por lo menos como se está vendiendo hoy en día. El tema no es si se debería usar o no la “Banca Móvil” para estos fines. La “Banca Móvil” es solo otra herramienta más entre el abanico de servicios financieros a distancia, como ATMs, Agencias Móviles, Monederos Electrónicos, Tarjetas prepago, Estaciones de caja con terceros, Agencia a pié, etc.,
La Inclusión Financiera es un tema muy complejo que no se puede resolver simplemente con una facilidad de pago, porque estamos trabajando con personas, lo que implica una serie de valores y necesidades. Como un símil a la “Banca Móvil”, sería lo mismo que afirmar que la Inclusión Financiera se puede resolver con las Remesas Familiares Internacionales. De manera que para mí, las preguntas objetivas que se deberían plantear sobre la Inclusión Financiera serían: (a) ¿Como se debería hacer?, (b) ¿Se están tomando en cuenta realmente las necesidades, conocimientos, confianza y las actitudes hacia la banca de los Excluidos Financieros?, (c) ¿Puede un servicio complementario a un producto ser la mejor y en algunos casos la “única” opción para hacer y más duradera la Inclusión Financiera?, (d) Aceptarán y usaran los Excluidos Financieros solamente la Tecnología de la Información y las Comunicaciones (TIC) o serán estos más usados por los que ya están bancariados?, (e) ¿Preferirán los Excluidos Financieros los sistemas modernos virtuales a los instrumentos tradicionales en papel?, (f) ¿Será la Inclusión Financiera duradera sin una intensa educación financiera?, (g) Serán sostenibles los esfuerzos de Inclusión Financiera o se deberán enfocar como proyectos rentables a muy largo plazo?, (h) ¿Pueden el contacto personal y la persuasión ser substituidos por la facilidad de pago?, (i) ¿Cómo los nuevos Incluidos Financieros pueden ser motivados para valorar y mantener la continuidad de uso de los servicios bancarios?, (j)  ¿Existen restricciones debido a mitos que bloquean una visión más amplia de de Inclusión Financiera (Por ejemplo: “la gente pobre no puede ahorrar”)? Y (k) ¿Es posible que inconscientemente la industria financiera tradicional no quiera tener como clientes a los Excluidos Financieros?.
Estos y muchos otros aspectos me producen insomnio al enfocar este importante y muy complejo tema, para el cuál no hay respuestas simples. Parecemos olvidar que estamos tratando con gente, por lo tanto los aspectos tecnológicos y la rentabilidad pasan a ser secundarios frente a los aspectos psicológicos de la Inclusión Financiera.
Trataré de contestar algunas de las preguntas en base a mi experiencia en varias culturas y durante muchos años. Vamos a empezar y espero no aburrirlos.
(a) Hay muchas maneras de matar una pulga, así que no estoy muy convencido de que solo haya una sola forma de llevar a cabo la Inclusión Financiera. El hecho es que investigaciones independientes muestran que la “Banca Móvil” es adoptado principalmente por los bancarizados, esto tiene la lógica conductual de ser virtual; de manera que es fácilmente aceptada por los usuarios urbanos educados que viven las TIC en su día a día. Sin embargo, en las áreas rurales y las zonas urbanas marginales, que es donde los financieramente excluidos tienden a estar; no está muy claro. En un estudio reciente realizado en Latinoamérica entrevistando a una muestra de personas rurales que no usan productos financieros se encontró que: El único servicio bancario utilizado era el pago de facturas de los servicios. Luego; alrededor del 33% estarían dispuestos a abrir una cuenta regular de ahorros atractiva; en segundo lugar, un poco más del 30% afirmó que la seguridad era importante y; ¡sorpresa!, alrededor del 15% dijo que la tasa de interés era importante (Al 85% le fue indiferente), 12% consideró la tarjeta de débito importante y a menos del 4% le pareció que los ATMs eran importantes. Tal vez  estamos apuntando al blanco equivocado, al basar nuestra estrategia de Inclusión Financiera en la facilidad de pago y las tasas de interés, en lugar de dirigirnos a lo atractivo en una cuenta y la seguridad.
(b) Se ha hecho mucha investigación sobre el dinero móvil de M-PESA®, y posteriormente sobre las cuentas de ahorro asociadas: M-Kesho®, M-Shwari®, Iko Pesa®, M-Paisa®, pero hasta mi conocimiento, no he visto ninguna para validar la posible efectividad de cualquier cuenta de “Banca Móvil” antes de su lanzamiento, para asegurarse que coincide con las necesidades, actitudes, percepciones, expectativas y motivaciones para ahorrar de los Excluidos Financieros. Todas las investigaciones que he leído se centran en demostrar las bondades del sistema de pago. Esto me resulta algo extraño, porque nunca he desarrollado un producto financiero nuevo sin una serie previa de evaluaciones para detectar lo que es importante para los usuarios potenciales, para los cuales se ha sido diseñado y de esta forma, asegurarme que el producto tendrá el balance correcto para satisfacer las necesidades del usuario potencial y de la institución. Tal vez esta sea la razón por la cuál he tenido pocos fracasos desarrollando nuevos productos financieros y servicios complementarios en muchos países. No me gusta asumir nada, porque los fracasos de los productos y servicios financieros complementarios son muy costosos para la institución y muy frustrantes para los usuarios.
(c) Las investigaciones apuntan a que los principales usuarios de la “Banca Móvil” son los bancarizados, y desafortunadamente los resultados son incompletos, bien porque los nuevos desarrollos de “Banca Móvil” no muestran claramente si los usuarios actuales estaban excluidos financieramente o no antes de abrir la cuenta y en el caso de la cuenta de ahorros M-Shwari®, que tiene un crédito automático como parte de la misma, no he visto ningún estudio sobre cuál de los dos productos fue el motivador, si el ahorro o el préstamo.
(d) Preferir un documento tangible a una solución virtual tiene sentido común entre los Excluidos Financieros,  ya que para este segmento del mercado la información impresa es más confiable a la hora de un reclamo y para controlar mejor el dinero. De hecho, la investigación antes mencionada mostró que más del 50% de la muestra consideró la libreta de ahorros como el aspecto más importante de la cuenta de ahorros. Entonces: ¿Por qué nos estamos yendo solo virtualmente?, y eso: ¿Se ajusta a la mayoría de los Excluidos Financieros?.
Será necesario realizar más investigaciones independientes enfocadas en la efectividad y aceptación de los esfuerzos actuales de Inclusión Financiera.
Se debe aclarar quienes están bancarizados y quienes no, si tomamos a los beneficiarios de solo Microcréditos, ¿se han beneficiado con una oferta amplia de productos financieros? O solo se han asumieron un pasivo (Hay muchos casos en el Mundo como el escándalo de Andrha Pradesh que plantea dudas sobre esto, sin contar las miles de IMFs que han desaparecido por no ser sostenibles). ¿Es esta la Inclusión Financiera que necesita el Mundo?. Solo puedo hablar basado en mi experiencia, creo que una Inclusión Financiera saludable se debe definir con precisión. Cuando estábamos haciendo Inclusión Financiera en Brasil en los 70s, veíamos con claridad absoluta que solo una “libreta de ahorros” se debería considerar un producto saludable para bancarizar, sin importar los sabores (Cuenta regular de ahorros, ahorro programado, o ahorro a plazo, etc., sin embargo, hoy la mayoría de las instituciones financieras solo ofrecen la cuenta regular de ahorros y el plazo fijo), La razón para estar tan claros tal vez obedecía a que trabajábamos en el sector de financiamiento de viviendas, lo que exigía ahorrar la cuota inicial para adquirir las vivienda y por otro lado, teníamos claro que las herramientas para ser exitosos eran el mercadeo masivo y la educación financiera, aún más que la cuenta de ahorros en si misma y en la forma de acceso a los ahorros, para nosotros los dos primeros eran los ejes principales como solución a la Inclusión Financiera, Hoy he visto poco o nada de esfuerzos de mercadeo, excepto el empuje al “Dinero Móvil” por parte de las operadoras de teléfonos móviles y muy poca educación financiera como soluciones a tema de la Inclusión Financiera, basando todo en las facilidades de pago. Pero la evidencia durante estos 45 años de experiencia me ha demostrado que los productos y las facilidades de pago ayudan a vender los ahorros, pero que los aspectos más importantes son las motivaciones para abrir la cuenta de ahorros y estas solo se pueden lograr a través de estrategias de mercadeo masivo y ventas personales para satisfacer las necesidades de los clientes potenciales (Esa fue la razón por la cual Brasil alcanzo el 82,1% de Inclusión Financiera en el 2012, casi el doble que el resto de los países de Suramérica). La educación financiera es el aspecto que trae a la mente de los Excluidos Financieros las necesidades inconscientes de creación de activos, como una protección familiar ante los imprevistos y el mejor uso del dinero para generar ingresos. No tiene sentido ignorar el hecho que los prestamos no requieren esfuerzo de ventas, porque estos son productos naturales de demanda y la crisis de crédito del 2008 probó que si se ofrece un crédito en términos flexibles y con requisitos tolerantes el mercado lo tomará, Pero los ahorros son otro animal muy diferente: La decisión de ahorrar siempre recaerá en las manos de los ahorristas, quienes escogen si van a ahorrar o no, como van a ahorrar, a donde llevarán su dinero y que harán con los ahorros, porque son productos de oferta; razón por la cuál deben haber en la mente de los Excluidos Financieros una comprensión muy clara de los beneficios y la motivación para hacerlo, no necesariamente el acceso fácil al dinero es la mejor o única motivación, que apunta más al consumo. Ahorrar es la razón de existir del “tener dinero bajo el colchón” o de los sistemas informales (ROSCAS, Pasanakus, Cadenas, etc.). Así que hay algunos hechos claros asociados a los esfuerzos de Inclusión Financiera:
(a) La “Libreta de Ahorros” ha probado por años ser el mejor producto para la Inclusión Financiera porque crea disciplina financiera para ahorrar y es una generadora de activos para el ahorrista y su familia, por lo tanto la Inclusión Financiera requiere ofrecer un atractivo menú de productos de ahorro; (b) No necesariamente los productos o servicios deben basarse totalmente en las TIC, ya que estas son un medio no un fin, el fin es satisfacer las necesidades de los clientes de control y acceso; (c) Se debe apelar a las necesidades personales para hacer que los ahorros sean una forma de protegerse ante lo inesperado y como fuente de generación de ingresos; (d) El diseño y el desarrollo de productos se debe basar en la satisfacción de las necesidades de los Excluidos Financieros y no solo en las de la institución, para lograra una situación de ganar-ganar para ambos; (e) Se debe mejorar la eficiencia de las IMFs para dar un mejor servicio con una amplia gama de opciones de penetración y acceso a los ahorros (Cajas corresponsales, banca móvil, monederos electrónicos, etc.); (f) Entre los años 60 y 70s con tasas fijas de interés, no se cobraba ninguna comisión por mantenimiento de cuentas y trabajamos a mano, hoy, la tecnología ha probado que se pueden manejar cuentas masivamente de forma más barata y el diferencial entre intereses activos y pasivos ha aumentado debido a la baja de los costos operativos. En los esfuerzos de Inclusión Financiera las comisiones se tienen que revisar y/o eliminar; (g) Es indispensable la comprensión de los beneficios de un uso adecuado del dinero (Educación financiera y gerencia de dinero) y su aplicación para crear activos y entender las operaciones bancarias; (h) Hay que destacar la ventaja de la seguridad del dinero ahorrado, usualmente garantizado en las instituciones financieras reguladas o por los Fondos de Garantía en las Federaciones o Uniones en el caso de las Cooperativas de Ahorro y Crédito; (i) No necesariamente las TIC son la respuesta correcta, menos la única respuesta. De acuerdo a la Unión Internacional de Teléfonos (ITU) (http://http://www.itu.int/en/ITU-D/Statistics/Pages/default.aspx) una mayoría de países están en la categoría de “países menos conectados” y las actitudes de los Excluidos Financieros hacia libretas físicas de ahorro apuntan a soluciones “mano-maticas” (Llamo así a la mezcla de TIC con la operación manual, de hecho en España la libreta de ahorros con una pista magnética es el principal sistema usado) estas pueden ser la mejor respuesta, inclusive el camino para cambiar progresivamente la aceptación de los TIC “químicamente puros”, pero puede tomar generaciones y (j) Las instituciones financieras deberán asumir los beneficios de los esfuerzos de  Inclusión Financiera con una visión de muy largo plazo, olvidándose del beneficio en el corto plazo, porque sería una fantasía.  
Se debe huir de las modas del mundo financiero. Hoy se sabe que el modelo Grameen no funciona bien en todos los lugares y que versiones modernas del mismo que se han diseñado hacen mejor la tarea, pero por muchos años el modelo original estuvo de moda y el precio pagado fue la falta de sostenibilidad de muchas IMFs y que los usuarios de las mismas perdieron sus fuentes de crédito. La industria financiero mundial asumió la moda de prestar masivamente en los 90s usando el enfoque estadístico de la ingeniería financiera (Tipo NASA) y el mercado perfecto, para la masificación del crédito como opción para reducir el riesgo, a más riesgo se aumentaba la tasa de interés para compensar las pérdidas. Funcionó hasta que los créditos NINJAs (No income-No job/Sin ingresos-Sin trabajo) alcanzaron una masa critica y explotaron con la crisis del crédito del 2008 (Con algunos síntomas antes con el Long-Term Capital Management L.P. (LTCM) en 1998, la cuál fue ignorada).
Las modas financieras son muy peligrosas porque usualmente son una situación de muy largo plazo, debido a que pueden tomar años para llegar a masa crítica y cuando revientan tienen un impacto mundial amplio, así que la innovación financiera necesita ser vigilada y estudiada objetivamente y de cerca, no solo caer en el “amor a primera vista” y asumir que la respuesta es automáticamente correcta. La práctica y ejecución da, con años de observación, claves para desarrollar las mejores opciones financieras, pero con la “Banca Móvil” veo una falta significativa de información y estadísticas, y se está extendiendo muy rápido empujada por las operadoras de teléfonos móviles, en forma similar como pasó con el préstamo masivo de los últimos 15 años y los mitos desarrollados del mercado perfecto. Es cierto que este financiamiento funcionó por varios años hasta que los préstamos cayeron en impago y las instituciones financieras se encontraron cargadas de activos tóxicos.: Como digo en mis cursos y consultorías, la probabilidad de morir en un accidente aéreo es de 1 en 20.000 pero para los pasajeros del avión que está cayendo es del 100%, lo mismo pasó en la crisis del crédito en el 2008. Por lo que debemos evitar las modas asociadas a la Inclusión Financiera y balancear la importancia de la rentabilidad en el corto plazo y las prioridades de los esfuerzos, dando más peso a las necesidades, actitudes, expectativas y comportamiento los Excluidos Financieros, y a las formas de llegar a ellos con los productos y la información correctas, las motivaciones apropiadas y la educación financiera adecuada, apuntando a la asumción de este segmento que la bancarización es su mejor opción.  Los TIC tienen mucho que ver con este tema, porque la multimedia es una buena herramienta para informar a los Excluidos Financieramente, pero finalmente el contacto personal y la confianza no pueden ser sustituidos por webinars o materiales prefabricados. Las estrategias de mercadeo y la venta personal también son fundamentales, en mis 45 años de experiencia haciendo mercadeo financiero, enseñando y vendiendo productos financieros les puedo garantizar que funcionan y que estas estrategias los llevaran a buen puerto. Pero el mercadeo ha sido demonizado y responsable del consumo excesivo o exuberante, cuando en realidad las necesidades de consumir están en nuestro ADN desde la Época de Hierro (Sobre esto comentare en una futura Nota). Pero cuando el mercadeo se usa éticamente para motivar a la gente a ahorrar para estar protegido y generar ingresos, los aspectos negativos relacionados con las estrategias del mercadeo abusivo pierden su sentido, Esta es la razón por la cual desde 1965, después de graduarme en psicología y empezar a trabajar en una Asociación de Ahorro y Préstamo. Estudié y aplique el mercadeo para promover el ahorro, porque asumí que mucha gente se beneficiaría de la aplicación de esta tecnología. Debemos ser cuidadosos y evitar los tiros por la culata en relación a los esfuerzos de Inclusión Financiera, se necesita más investigaciones producidas por “fuentes abiertas” sobre las necesidades y los patrones de conducta de los Excluidos Financieros y el seguimiento de los resultados de las herramientas utilizadas hoy en día en la Inclusión Financiera, esto dará un enfoque correcto sobre el tema. ¡Buena suerte!.   
Reciban un gran abrazo
José Linares Fontela

miércoles, 21 de mayo de 2014

NOTA 6: (CONTINUA)



NOTA 6: SOBRE INCLUSION FINANCIERA (Continua)
En la última Nota abordé el tema Inclusión Financiera con algunos comentarios sobre la muy interesante e innovadora experiencia del Banco Comercial de África (CBA) con Safaricom® M-PESA®. En ese momento sólo hice algunas observaciones generales porque quería conocer mejor esta experiencia y reunir más información sobre la misma. Ahora mis comentarios:
1.   M-PESA® ha revolucionado el "dinero móvil", pero no es un banco, es sólo un servicio de transferencia de dinero.
2.   Los acuerdos bancarios de M-PES ® (Dinero móvil en Kenyata) no son nuevos, en el 2010 llegaron a un acuerdo con el Equity Bank, esta experiencia puso en marcha la cuenta de ahorros M-Kesho®. Sin embargo, parece que el resultado no fue satisfactorio, ya que sólo llegó a 600,000 cuentas. Se dice que las comisiones fueron el principal inconveniente para el éxito de la cuenta. El Equity Bank en el 2010 también se asoció con Orange para lanzar “Orange Money” bajo la marca Iko Pesa ® (No hay dinero), pero parece que no hay estadísticas ni información en este momento sobre esta experiencia.
3.     En Mayo 2012 M-PESA® tuvo en Kenia; de acuerdo a la señorita Betty Mwangi - Thuo, quien es Gerente General de Servicios Financieros de Safaricom: "Al nuevo servicio se suman otras doce entidades financieras a la red existente de M -PESA®, con 25 bancos y más de 95 instituciones microfinancieras y SACCOS (Cooperativas de Ahorro y Crédito).(http://www.techsavvy.or.ke/magazine/2012/05/23/safaricom-signs-m-pesa-bank-transfer-deal-with-pesapoint/). Para mí esto fue una sorpresa saber que tantas instituciones financieras estaban utilizando M-PESA® en Kenya, Mi percepción es que está el concepto “dinero móvil” esta creciendo demasiado rápido y es demasiado grande antes de disponer, durante un tiempo razonable de suficientes observaciones para ver las posibles consecuencias que podría tener este sistema. Aunque me sorprendió M-PESA® al servir a tantas instituciones, no está claro si estas instituciones usan a M-PESA®  para crear cuentas basadas solo en esta idea (Como M-Shwari®) o es  dar  acceso remoto de servicio de depósitos y retiros a las cuentas bancarias tradicionales existentes. Por supuesto, si esto último fuera el caso, no tendría nada que ver con la inclusión financiera porque todos los usuarios estarían ya bancarizados. Tampoco hay información sobre el número de nuevos usuarios no bancarizados que se han convertido en clientes de estas instituciones tras el acuerdo con M-PESA® y porqué la abrieron.
4.  M-PESA® se está siendo promovida masivamente y a nivel mundial por el sector de la Información, Comunicación y Tecnología Mundial como "La banca para los no bancarizados" (http://www.itweb.co.za/?id=70826:M-Pesa-boosted-by-global-agreement),este concepto que se vende como un hecho, es una falacia, ya que M-PESA® no es una institución bancaria y por lo tanto no puede, legalmente, bancarizar a nadie. M-PESA® ha llegado a un acuerdo con Money Graam en 2014, ya tenía un acuerdo con Western Union® por lo que se está enfocando también en las remesas móviles, pero ningunos de éstos servicios están regulados por ninguna Autoridad Bancaria, por lo que no debería usarse el nombre de "Banca Móvil", sólo se debe aplicar el término "Dinero Móvil". Los clones de M-PESA® están naciendo en todas partes (En otros países de África, Asia y no con la misma velocidad en América Latina), por lo que las consecuencias de los aciertos o errores del modelo M-PESA® serán globales, como lo fueron los del Banco Grameen en relación a la aplicación de su modelo de Microcrédito. El uso indebido de  la palabra "banca" está dando un gran impulso hacia la solidez, el reconocimiento y la confianza en M-PESA® lo que no debería ser el caso.
5.   La experiencia del Banco Comercial de África (CBA) con la cuenta M-Shwari® ha sido muy interesante y esta es realmente "banca móvil", pero todavía encuentro que el préstamo automático conectado a la cuenta de ahorros es más negativo que positivo para los clientes de M-Shwari®, si bien hace que el producto de ahorro sea mucho más atractivo. Sin embargo, las consecuencias del incumplimiento de pago pueden ser muy perjudiciales para el ahorrista, ya que le bloquea la posibilidad de obtener, en el futuro, un mejor préstamo que podría generarle activos. El corto plazo de 30 días del préstamo de M-Shwari®, y la pequeña cantidad del mismo, sólo puede resolver las necesidades menores; pero el impago de este préstamo afecta seriamente la reputación de pago de los deudores (Había en el 2014 140.00 morosos) y con una comisión flat del 7,5%, hace del costo del préstamo M-Shwari® algo exagerado con una tasa final equivalente a un interés anual del 90%, por lo que sería un muy mal negocio tomarlo. Por otro lado, la oferta del préstamo parece ser la atracción principal de la cuenta de ahorros porque el 25% de las cuentas de ahorro M-Shwari® estaban inactivas en el 2014, probablemente debido a ser rechazados sus propietarios en la aprobación del préstamo. El problema es que los préstamos son selectivos y el ahorro masivo, la mezcla de los dos no es conveniente. El riesgo de crédito masivo llevó al mundo a la crisis crediticia del 2008, que finalmente terminó en la recesión del mundo. La gran pregunta es: ¿Será que los diseñadores de la cuenta M-Shwari® le anexaron el préstamo para generar suficientes ingresos que compensaran las comisiones dejadas de cobrar y los requisitos reducidos ofrecidos en la cuenta?. Esta es una pregunta importante porque hace surgir la gran pregunta: ¿Son los esfuerzos de inclusión financiera sostenibles?. Otra pregunta podría ser: ¿Tal vez el préstamo "automático", asociado a la cuenta M-Shwari® atrae a los solicitantes de préstamos, que no tienen ningún interés en hacer ahorros?.  Espero que el tiempo responda a estas preguntas.
6.   Otra preocupación que me vino a la mente con el comentario que el préstamo asociado a la cuenta M-Shwari® fue diseñado para incluir a los clientes islámicos. La diferencia en el costo pagado por los clientes islámicos, debido a las condiciones exigidas por las finanzas islámicas de cobrar una comisión flat en vez de intereses mensuales, se estaría aplicando también a los clientes que no islámicos. En 2007, según el Banco Central de Kenia (KCB) las tasas de los préstamos en promedio fueron de alrededor del 18% anual (Oscilando entre 15% y 20%) (http://www.fsdkenya.org/pdf_documents/08-03-20_Survey_on_bank_charges.pdf). En un estudio de la Asociación de Bancos de Kenya en 2012 las tasas de los préstamos parecian ser similares a los de 2007, por lo que sería una asumción calculada razonable que esta tasa será similar hoy en día. Eso significa que un préstamo a 12 meses de US$ 1.000, tendría una cuota mensual de US$ 91,68 para los clientes no islámicos, quienes estarían pagando US$ 100,16 de intereses totales. Si este mismo cliente fuera islámico, la comisión debería ser del 10,01 %, no del 18%, con el fin de cobrar a este cliente en igualdad de condiciones que al resto de los clientes. Por lo tanto, llegue a la conclusión de que se necesitan dos sistemas diferentes de cálculo y que ambos sistemas deben coexistir y funcionar en paralelo para ser justos con todos los clientes.
7.      Como se mencionó antes, comisión flat mensual de interés del 7,5 % aplicados a todos los clientes del préstamo asociado a  M-Shwari®, que parece ser excesivo (7,5 % x 12 meses = tasa anual del 90%), en el peor de los casos, no debería ser superior a la aplicación de la tasa media anual antes mencionada de 18 %, por lo que debería ser mensualmente sólo un 1,5 %. Es cierto que todos los bancos pueden aplicar cualquier tipo de interés a los préstamos en el marco de la legislación de cada país. Pero el Banco Central de Kenia (CBK ) ha formado un comité para investigar los altos intereses que se cobran por los préstamos, de acuerdo a las noticias publicadas el 18 de Enero del 2014 (http://mobile.theeastafrican.co.ke/Business/CBK-team-to-probe-high-interest-rates/-/433844/2150782/-/format/xhtml/-/hjblj7/-/index.html), tal esta comisión nace vez debido a la presión ejercida por Miembros del Parlamento de Kenia exigiendo en 2013 un control sobre las tasas de interés, planteada (http://mobile.theeastafrican.co.ke/News/Kenyan-MPs--push-for-control-over-interest-rates/-/433842/1974560/-/format/xhtml/-/2i8xx4z/-/index.html). Bajo esta circunstancia, y si las tasas bancarias son reducidas por el Banco Central de Kenya; ¿Sería necesario modificar los requerimientos para la cuenta de ahorros M-Shwari®? y ¿si la tasa se reduce de manera significativa será eliminado el préstamo asociado?. Y el Banco Comercial de África (CBA) puede hacerlo unilateralmente de acuerdo con los Términos y Condiciones publicados por esta institución en la Internet (www.cbagroup.com/m-shwari/Mshwari_Terms_Conditions.pdf), si eso ocurre, ¿M-Shwari® continuará siendo tan atractiva como lo es ahora, pero sin el préstamo?. El tiempo lo dirá.
8.      Los estudios sobre M-PESA® por lo general muestran a los no bancarizados y las cifras de los usuarios de bancos. Sin embargo, yo no recuerdo un estudio que también muestra cuántos de los nuevos usuarios no estaban bancarizados antes de del acuerdo con M-PESA® y se bancarizaron después, motivados por los servicios de M-PESA®. Esta información es necesaria para evaluar su efecto positivo sobre la Inclusión Financiera. Sin embargo, los estudios académicos independiente han demostrado que cuando un producto de ahorro se suma a M -PESA ® (Tales como M- Kesho® con el Equity Bank y, más recientemente, M-Shwari® con el CBA), por lo general la mayoría de los nuevos usuarios de este servicio son los propios  clientes del banco, porque ellos ya tienen la experiencia con los productos financieros y el M-PESA® es sólo un medio de pago que hace que hace a los productos bancarios tradicionales más fáciles de operar y más accesible. Tampoco hay una clara evidencia de la eficacia de los servicios de "dinero móvil", como una herramienta de inclusión financiera, por el contrario tienden a facilitar el consumo. Como ejemplo, desde los años 90, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha publicado una gran cantidad de estadísticas, de investigaciones y de detalles sobre las remesas de América Latina y no hay pruebas claras de que éstos promueven la inclusión financiera. No veo el mismo nivel de disponibilidad de la información en el sector de "dinero móvil ", donde no existen estadísticas detalladas, solo números generales sobre "Dinero Móvil" y "Banca Móvil". Espero que esta información este disponible algún día en el futuro, cuando los académicos y los reguladores las publiquen.
9.      Lo que más me preocupa es la actitud condescendiente de las Autoridades Bancarias de no prohibir el uso de los términos "banco" y "banca " aplicados a las actividades llevadas a cabo por instituciones que no son supervisadas. Puedo asegurarles que en cualquier Ley Bancos de cualquier país se prohíbe específicamente el uso impropio del nombre. ¿Qué está sucediendo?, ¿pueden las autoridades bancarias correr el riesgo de justificar que las compañías de telecomunicaciones presenten una imagen de "pseudo banco", justificada en base la inclusión financiera?; y que hay de los riesgos, la confianza y la confusión que puede existir en los ciudadanos sobre dónde llevar con seguridad su dinero. ¿Son los medios más importantes que los fines?. Una Autoridad Bancaria dijo recientemente sobre el tema "En el dinero móvil la regulación debe seguir a la innovación", ¿Por qué no los dos a la vez, como yo lo entiendo, la regulación es la primera obligación de cualquier Autoridad Bancaria, de acuerdo con su Ley de Bancos .
Yo no estoy ni contra M-PESA® ni en contra de cualquier sistema de transferencia o de remesas, todos estos los considero que son absolutamente necesarios. Estudié los servicios internacionales de remesas familiares por años y desarrollé productos de ahorro en Asia, África y América Latina, para IMFs, bancos, cooperativas de crédito y cooperativas de ahorro y préstamo; para recibir las remesas familiares en una cuenta y no retirarlas totalmente por caja; sacando el dinero de la cuenta poco a poco según sea necesario. En la práctica siempre se ha demostrado que una cantidad pequeña siempre queda en la cuenta y con el tiempo se hace un ahorro importante.
En lo que yo estoy en contra es en la manera inexacta (Banca Móvil) en que se está vendiendo masivamente la idea basada en el “dinero móvil”; la falta de una investigación detallada centrada en la inclusión financiera, para aprender más sobre las motivaciones, actitudes, expectativas y el patrón de comportamiento de los no bancarizados; la información estadística limitada disponible y publicada por los operadores de móviles, los bancos y los reguladores lo que refleja una falta de transparencia que puede llevar a modelos de alto riesgo, como los préstamos que han producido los NINJAs (Sin trabajo, sin ingresos) antes del 2008. Esto exige de datos objetivos sobre la Banca Móvil, que las Autoridades Bancarias deben solicitar a las entidades financieras que vigilan y luego publicar los mismos para asegurar la máxima transparencia sobre este tema, sistema financiero bajo su responsabilidad. Me gustaría saber más acerca de lo que son los resultados detallados de la evolución de las cuentas M-Kesho®, M-Shwari®, Iko Pesa ®, M-Paisa®, el préstamo de la M-Shwari®, etc. No sólo en Kenia, Tanzania y el resto de África , también me gustaría saber lo que está sucediendo en Asia y América Latina. Pero, la transparencia no está en la cultura típica de las empresas de telecomunicaciones, éstas son oscuras y evasivas, tal vez debido a la intensa competencia que hay entre ellas; al menos que ha sido mi percepción personal como usuario por años de teléfono móvil. Así que, a menos que los reguladores bancarios comiencen a recoger y publicar las estadísticas de la banca móvil, voy a tener que seguir recogiendo información de una gran variedad de fuentes en Internet para construir y entender el cuadro completo de lo que está pasando con este tema.
jlinaresf@gmail.com

domingo, 2 de febrero de 2014

NOTA 4: (FINAL)



NOTA 4: SOBRE LA MOVILIZACION DE AHORROS (Final):
En las tres primeras notas detecté tendencias y necesidades de ahorro en las IMFs, como siempre y en base a mis experiencias trataré de plantear soluciones a los problemas de captación de ahorros. Primero me referiré a las posibilidades de las IMFs de recibir depósitos del público. ¡Bajo ninguna circunstancia reciban depósitos si no están autorizados!, no solo sería ilegal, es además considerado un delito grave. Como vimos en la Nota No. 3 un 80% de las IMFs están autorizadas para recibir depósitos del público. La mejor forma para recibir ahorros del público, pero no necesariamente la más simple, ni la más económica es ser supervisadas por la autoridad bancaria, en muchos países las IMFs son reguladas con leyes especiales. Las Cooperativas de Ahorro y Crédito pueden recibir dinero, mediante las aportaciones voluntarias de los socios, que son otra forma de ahorrar. Esta figura permite que si una persona quiere solo guardar su dinero en una cooperativa puede hacerlo asociándose a la misma y además de pagar las aportaciones obligatorias, puede hacer aportaciones voluntarias de acuerdo a los estatutos de la Cooperativa. Como ven este tipo de propiedad accionaria permite esta facilidad al estar regida por la Ley de Cooperativas de cada país. Existe la figura de las Cooperativas de Crédito o Cajas, que pueden recibir dinero del público por estar supervisadas, pero solo pueden prestar a sus asociados.
Las ONGs no están autorizadas a recibir dinero del público, por lo que los fondos provienen del capital accionario, donaciones y los préstamos. Sin embargo, haciendo alianzas estratégicas con instituciones supervisadas sus clientes pueden hacer ahorros a través estas. La mecánica es muy simple: (1) Se hace una alianza estratégica con una institución supervisada; (2) La supervisada crea una subcuenta para cada cliente de la ONG usando una libreta o una tarjeta y los servicios complementarios (Tarjeta de débito, acceso a ATMs, etc.); (3) La ONG negocia con la supervisada las condiciones de las subcuentas de ahorro y definen los costos, tarifas, encajes, etc.; (4) La ONG acuerda con la supervisada la forma como se le prestará fondos sobre la cartera promedio de ahorros depositados por sus clientes; (5) Conjuntamente la ONG y el banco evalúan los riesgos y establecen los medios necesarios para controlarlos y (6) Trimestralmente la ONG suscribe pagarés con la supervisada de acuerdo al saldo promedio de depósitos de sus clientes. Bajo este esquema se genera una fuente de fondos que si bien es un préstamo, se hace escalonadamente para evitar los vencimientos totales, así la ONG puede sincronizar los pagos con las recuperaciones de los Microcréditos. El costo del dinero será mayor que si la ONG recibiera directamente los depósitos, que no puede, porque tiene que pagar a la supervisada por el servicio y el encaje. Así funcionan muchas ONGs y han operado sin problema. Finalmente, la otra solución es crear a nivel de federación o unión un sistema financiero, adquiriendo o constituyendo la federación un banco que daría servicio a las IMFs afiliadas, ese ha sido el caso de SICREDI en Brasil (Ver enlace de lectura al final de la Nota. Solo está en Inglés y Portugués), la federación o unión tiene que asumir el control financiero total de sus afiliadas, fijar las políticas de crédito y gestionar los riesgos de sus miembros centralizando todo en un solo sistema informático, dejando a las cooperativas el desenvolvimiento en los aspectos no financieros; es decir, los temas cooperativos.
Ya hemos visto que hay distintas soluciones para que las ONGs y las Cooperativas puedan recibir legalmente, directa o indirectamente, ahorros del público, pero hay algo esencial: Si las IMFs que pueden recibir ahorros o aportaciones no presentan una imagen corporativa de solidez y confianza, y no hacen un marketing efectivo no captarán ahorros, porque en el caso de la movilización de ahorros la decisión de adonde llevarán su dinero los clientes (Reguladas u ONGs) o socios (Cooperativas) es de ellos y no de las instituciones, a diferencia de cómo es en el caso de los Microcréditos. Sin una imagen adecuada y un esfuerzo importante de marketing, las IMFs autorizadas no atraerán fondos suficientes, ya que deben además atraer depósitos de la gente que no necesitan créditos, porque son ahorristas puros; de hecho la proporción entre el número de ahorristas siempre es muy superior al de los prestatarios y esa diferencia es la que permite a la IMF fondear los Microcréditos.
Pasemos ahora a los clientes: Usualmente se asume que los clientes de las Microfinancieras acuden a  estas solo para buscar un Microcrédito; mi experiencia indica que no es así que muchos clientes prefieren ahorrar y solo recurren al crédito cuando es absolutamente indispensable. Mi experiencia es que los clientes de las IMFs prefieren ahorrar en una institución supervisada con una imagen sólida antes de hacerlo en la IMF que les da los Microcréditos, el problema está en que las instituciones supervisadas imponen exigencias mínimas muy altas para abrir cuentas, por lo que muchos no tienen acceso a estos instrumentos; por lo tanto, se quedan en el ahorro informal de las Agrupaciones de Ahorro y Crédito Rotativo (ROSCAS), el pasanaku, los san, la tontina, los consorcios y otros nombres con los que se conoce los sistemas informales de ahorro que son muy populares en todo el Mundo. Lo importante de estos sistemas es que son un mecanismo de ahorro programado que cuando cada quien recibe el pote pasa a ser un prestatario, en el cuál ni se pagan intereses por los “depósitos”, ni se cobran intereses por los “préstamos”. En mi trabajo he investigado frecuentemente el mercado para identificar las necesidades de los clientes de las IMFs y he desarrollado productos de ahorro para muchas de estas en base a las necesidades de los usuarios, algunas de mis observaciones apuntan a las siguientes motivaciones principales para el ahorro: (1) Para atender emergencias, (2) para cumplir obligaciones mensuales y poder llegar a fin de mes, (3) Pata brindar más seguridad al dinero que tenerlo en efectivo (Robo), (4) Para hacer frente a imprevistos, (5) Para evita gastar el dinero fácilmente si está en efectivo, (6) Para realizar actividades productivas, (7) Para tener un mejor control sobre los gastos y (8) Para servir de garantía para Microcréditos. Las principales barreras al ahorro son: (1) No tener mucho dinero para poder ahorrar debido los montos altos de apertura y saldos, (3) El cobro de comisiones, (4) Tener que ir a algún lado a depositar y sacar el dinero (Poca presencia rural), (5) Recibir bajos intereses (Depósitos a plazo) y (6) Dependerá de la imagen de la institución. La realidad es que no poder ahorrar por no tener mucho dinero se corresponde con la falta de productos de ahorro adaptados a las necesidades y realidades de los clientes y no solo a la conveniencia de las instituciones financieras. Quiero compartir unas reflexiones sobre el tema de los requisitos y comisiones: Recuerdo que en los años 70 las instituciones financieras en Latinoamérica no cobraban comisiones por las cuentas de ahorro, aunque se llevaba todo a mano: Yo soy de la generación de la máquina con tarjetón, la NCR 80, que tenía una manivela por si fallaba la electricidad. Las transacciones se guardaban en tarjetones y las transacciones se imprimían simultáneamente en el tarjetón y la libreta, los intereses se calculaban cuenta por cuenta, ¡a mano!. El costo de la operación era muy alto y las instituciones vivían del diferencial entre la tasa de interés de los préstamos y la de los depósitos. Vino la automatización en los 90 y conste que yo trabajaba en La Vivienda EAP en Venezuela, que fue quizás una de las primeras instituciones en el Mundo en montar el procesamiento en línea: Estábamos conectados a un computador localizado en las oficinas de la IBM®, teníamos 100.000 cuentas de ahorro que se podían abrir con US$ 2,30 y aún así podíamos dar un Seguro Gratis de Vida y Accidentes a todos nuestros ahorristas (US$ 697 por vida y otro tanto por accidentes). De repente las otras instituciones financieras alegaron que el diferencial entre los préstamos y los depósitos no alcanzaba y les daban pérdidas y que al tener muchas cuentas con saldo bajo también perdían. ¡Un momento!, si se estaba usando la informática para gestionar las cuentas estamos frente a un costo fijo; ya que la inversión en equipos de cómputos, al igual que en las máquinas industriales, crece por saltos; es decir, cuando se ocupa la capacidad de un computador este se substituye por otro más barato y posiblemente 3 o 4 veces mayor y mucho más rápido, el personal de las Instituciones Financieras no ha crecido hasta el infinito, por el contrario se ha reducido gracias a la informática y a la banca a distancia. Hoy en día los costos de procesamientos, atendiéndonos a la Ley de Moore, están por los suelos y las capacidades se han multiplicado por miles. Los costos variables de gestionar las cuentas de ahorro se limitan al encaje, a los intereses, las libretas y tarjetas, que tienen grandes avances y cada vez cuestan menos, la papelería, etc., que representan una mínima parte de la inversión en tecnología, el personal, las amortizaciones de los locales, la electricidad, que todos son gastos fijos; pero el número de clientes, cuentas y préstamos no han dejado de crecer. Entonces la gran pregunta es: Si en los 70 haciendo todo a mano y a fuerza de sangre, sudor y lágrimas, manejábamos muchas cuentas con saldos bajos y encima regalábamos un Seguro Colectivo de Vida y Accidentes en La Vivienda EAP y esta era rentable; ¿Cómo es que hoy no son rentables las Instituciones Financieras, con grandes volúmenes de clientes, de operaciones, la tecnología y cobran por todo?, creo que la respuesta está bien reflejada en la crisis del crédito del 2008: Porque estaban equivocados, ignoraron los riesgos atraídos por la alta rentabilidad y cayeron en el riesgo moral al contar con los gobiernos como fuentes de último recurso para asumir sus errores, como en efecto paso. Nadie me va a convencer de que operar con muchas cuentas con un monto pequeño de apertura, con saldos bajos no es rentable, habida cuenta que si tengo muchos cuentas cuyo costo es un gasto fijo decreciente por la tecnología, la banca a distancia y el personal reducido y divido este gasto entre el número creciente de cuentas, es evidente que el costo de gestionar cada cuenta debería bajar en lugar de subir. Más aún con la evidencia de un número importante de operaciones masivas como el creciente pago de los subsidios de los gobiernos con tarjetas de recargables, usando como medio de pago los cajeros automáticos; ni que los gobiernos fueran tontos para hacerlo como antes, directamente y a mano, lo que exigiría una burocracia brutal y creciendo sin límite. Creo que el problema de muchas IMFs es que van por la visión tradicional de las Instituciones financieras, asumiendo que es un mal negocio abrir cuentas con montos pequeños, manejar cuentas con saldos bajos y que los pobres lo que quieren son Microcréditos y no pueden ahorrar, esto es ignorar cuales son realmente las necesidades de los clientes de más bajos recursos y poner barreras a la inclusión financiera. Hay evidencias en un estudio realizado en el 2011 por TECNOCOM y cito: “En México, a los beneficiarios del programa Oportunidades se les ofrece una cuenta de ahorros estándar en el banco público, Bansefi. Aproximadamente el 30% de los beneficiarios decide aceptar la cuenta (1,5 millones de un total de 5 millones de beneficiarios) y terminan ahorrando en promedio el 12% de su transferencia”. Me gustaría saber: ¿Cuantos programas de inclusión financiera han logrado 1,5 millones de nuevos incluidos con cuentas de ahorro en un solo país?. Creo que se ha generado la idea que la inclusión financiera solo se resuelve con programas basados en impulsar mejores medios de pago que finalmente serán más usados en el consumo, cuando únicamente con una cuenta de ahorro se puede lograr una inclusión financiera efectiva, porque implica: Diseñar productos de ahorro con un monto accesible de apertura, saldos bajos y sin comisiones. Porque estos motivarían al acto voluntario de separar y acumular dinero, a una disciplina financiera, a la creación de activos financieros y a fortalecer el hábito regular de pago, indispensable en los Microcréditos, eso no lo pueden hacer nunca los medios de pago por si mismos.



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Nota: Vean en SICREDI (Elijan el idioma, inglés o portugués) y vean el estudio de TECNOCOM

jueves, 14 de noviembre de 2013

NOTA 3: (CONTINUA)

NOTA 3: SOBRE LA MOVILIZACION DE AHORROS (Continua):
En la Nota anterior pudimos observar que en los países más pobres se ahorra más que en los más ricos y que las clases sociales de menores ingresos y la clase media son las que más ahorran. Ahora vamos a analizar el tema de los ahorros referido a las Instituciones de Microfinanzas (IMFs). En este sentido se partió de las IMFs registradas en MIXMARKET a nivel mundial, que sumaron un total de 2.446. Sin embargo, el reportar la información a esta organización es voluntario, por lo que cada IMF decide que información va a suministrar o si va a reportar algunas cifras aparte de los perfiles. Para analizar los ahorros se necesitaron las carteras de préstamos y ahorros y el número de prestatarios y ahorristas en el 2012, lo que redujo las IMFs registradas a 1.971, pero en todo caso, es una muestra representativa. Se incluyeron y desagregaron las diferentes regiones de manera de poder comparar los patrones de las IMFs en cada una. La división regional fue la de MIXMARKET.


En la primera tabla se usó como criterio de comparación los rangos que representan los ahorros como porcentaje de los préstamos, de manera que si no tienen ahorros el porcentaje es cero, si toda la cartera de préstamos esta financiada totalmente con ahorros el porcentaje seria 100%, los rangos se dividieron en tres categorías: De 1% a 29%, el segundo rango va del 30% al  49% y la tercera va del 50% a 100%. Los ahorros que exceden a los préstamos y cuyo porcentaje sería superior al 100%, se analizan en una segunda tabla.
Se puede observar que en la participación más alta de los ahorros en la cartera de préstamos (50% a 100%), los ahorros representan en promedio el 62,1% en toda la categoría, destacando a la región Latinoamérica y el Caribe con un 69,7%. Como se puede ver, en conjunto la cartera de ahorros fondea algo más de la mitad de los Microcréditos, considerando que las IMFs en esta categoría pueden recibir legalmente depósitos del publico, este porcentaje aún es bajo, por lo que el esfuerzo que están realizando para atraer y movilizar los mismos es limitado. Es importante destacar que este rango apenas representó el 20% de los países representados en MIXMARKET.
En el segundo rango de 30% a 49%, los ahorros fondeando los préstamos son casi la mitad del porcentaje promedio del primer del rango (37,0%) y la región con mayor peso (40,0%) es África. Este es el rango con mayor número de países (32,9%) por lo que se puede afirmar que es también la mayor tendencia mundial observada.
En el tercer y menor rango 1% a 29%, los ahorros apenas fondean una quinta parte de los préstamos de lo observado en el primer rango (14,0%) y prevalece la región de Asia Oriental y el Pacífico (22,7%). Sin embargo, debido a que el promedio lo hace caer solo una región; si calculamos el promedio sin esta región el promedio sube a 16,4%, reduciendo la comparación con el primer rango a una cuarta parte. En este rango, cae de nuevo la presencia de países (27,1%), manteniéndose el primer rango como el más bajo de los países.
En el último rango con las IMFs que no movilizan ahorro el 20% fue sorpresivamente bajo, lo que confirmaría la falta de interés de las IMFs para movilizar ahorros, ya que el 80% si pueden recibir depósitos.
Mi percepción sobre la limitada participación de las IMFs con los ahorros como fuente de fondos se puede deber a varias razones: (1) Las raíces históricas de las IMFs fueron ONGs cuyas fuentes de fondos se limitaban al capital, los prestamos blandos de terceros y las donaciones, según evolucionaron hacia las Microfinanzas a partir de los años 90s; en parte por cambios legislativos, en parte por el carácter cooperativo que en aquella época no estaban supervisadas por la autoridad bancaria y en parte por la conversión de muchas ONGs a bancos, se les abrió la posibilidad de recibir depósitos del público, pero su cultura era básicamente de fondeo con el crédito; (2) La falta de experiencia en la promoción y movilización de depósitos; (3) La facilidad de acceso a las fuentes tradicionales de fondeo de las IMFs a través del capital, las donaciones y los préstamos blandos mantuvo centrado el interés los directivos de las IMFs en lo que conocían bien, pero la crisis de liquidez que se inició en el 2008 cerro muchas de estas fuentes y posteriormente encareció el costo del dinero; (4) Siendo los Microcréditos productos de demanda; es decir, que los clientes potenciales los piden sin necesidad de ofrecerlos y no de oferta, las IMFs no tenían experiencia de marketing y ventas para atender los requerimientos necesarios para promover los depósitos y (5) En la trayectoria de las IMFs, el aspecto y la presencia física no era importante, por lo que la imagen de los locales dejaban mucho que desear para atraer clientes que solo quieren depositar su dinero en un lugar seguro y también la localización de las agencias estaba cerca de su mercado local de Microcréditos y lejos del mercado de los que solo buscan un lugar sólido y confiable para guardar su dinero. La evidencia de esta percepción se puede observar cuando muchos de los clientes exitosos de Microcréditos mantienen sus ahorros en los bancos comerciales, cuando alcanzan el monto mínimo exigido por estas instituciones.



La segunda tabla muestra un aspecto aparentemente contradictorio ya que el disponer de muchos ahorros, excediendo la cartera de préstamos, en una IMF pareciera ser lo ideal y fortalecería a la institución. Sin embargo no es así, ya que hay que pagar los intereses a los ahorros (Usualmente más altos que lo que pagan los bancos para hacer más competitivas a las IMFs en ese mercado) con lo que si el exceso de dinero no es prestado se estaría generando un costo financiero sin el ingreso como contrapartida, lo que afectaría los beneficios de la IMF, pudiendo inclusive hacerle caer en perdidas. Muchos de ustedes tal vez me argumenten que por eso las IMFs piden préstamos de acuerdo a la demanda de créditos, pero hay cuatro razones para no fondearse principalmente con  préstamos: (1)  El costo de los préstamos, aún con los  blandos,  será  siempre  muy  superior  a los intereses de los ahorros; (2) Los intereses recibidos por el exceso, al ser invertirlos, serán mucho más bajos que si se prestan; (3) El vencimientos de los préstamos de fondeo son por la totalidad y a fecha fija, mientras que lo atomizado de los ahorros hace muy poco probable que todos los ahorristas decidan retirar su dinero en un mismo momento y (4) La atracción de nuevos depósitos se controla subiendo o bajando las tasas de interés y mediante acciones de marketing, lo que a su vez también ayuda a un mejor control sobre el costo del dinero. En líneas generales, las IMFs que pueden recibir ahorros deberían recurrir a los préstamos como una función complementaria de fondeo, de manera que su incidencia sea menor a la de los depósitos.
Si bien en la segunda tabla la presencia de IMFs cuyos ahorros superan a la cartera de Microcréditos es muy pequeña (3,9%), también es cierto que las que superan dos veces la cartera de préstamos representan casi la mitad del grupo, lo cuál es incomprensible, ya que denotan una dificultad para prestar adecuadamente o una visión financieramente equivocada de la importancia de tener mucha liquidez.
Creo que en las IMFs hay un enorme potencial para bajar los intereses de los préstamos fondeándose con el dinero más barato del público. Cuando pueden recibir depósitos y no lo están haciendo están encareciendo los Microcréditos de sus clientes. Como ejemplos extremos tenemos a la región de Oriente Medio y América del Norte, en la cual el crédito están siendo fondeado con muy poco ahorros (3,3%), pudiendo lograr en su enorme mercado potencial, un menor costo de los fondos y además fortalecer el ahorro familiar nacional en sus países.
José Linares Fontela

miércoles, 2 de octubre de 2013

NOTA 2: (CONTINUA)


NOTA 2: SOBRE LA MOVILIZACION DE AHORROS (Continua):
A riesgo de que me llamen fastidioso por la insistencia en los ahorros y Microahorros, porque no estoy hablando de los Microcréditos, que es usualmente lo que interesa a todos; sean pacientes, el momento llegará. Les voy a comentar sobre los ahorros a nivel mundial y en la próxima Nota abordare los ahorros a nivel del sector de IMFs, de manera de cubrir los aspectos que considero más inmediatos y necesarios sobre el tema, dadas las tendencias actuales de dificultad de obtener fondos, por la falta global de liquidez.
Me di a la tarea de evaluar el rango de los países en materia de ahorros, los datos son del Banco Mundial y usé los Ahorros Brutos como (%) del PIB, de manera de conocer el peso relativo de los ahorros dentro del PIB. Pero para estar más seguro, calculé los ingresos en base al per capita del PIB-PPA. Con estos datos jerarquicé los 142 países que era la data disponible para ahorros, agregando los ingresos PIB-PPA y el umbral de pobreza. De este total de países, a mi juicio, seleccioné 10 países ricos y 10 países pobres, para ver que pasaba,


Este ejercicio no pretende ser una investigación con rigor académico, se trata de ver las cosas a la distancia. Como pueden apreciar, se ha jerarquizado cada grupo de la tabla, por el rango de países por su posición mundial en ahorros (C2), dejando los demás rangos mundiales con sus valores originales (En todos los casos, el número más bajo es el primer lugar y el más alto el último lugar). Trabajaré solo con las columnas de rangos C2, C4 y C6. He usado el PIB-PPA (Producto Interno Bruto - PIB - Paridad poder adquisitivo - PPA) per cápita para balancear mejor los países ricos con los pobres. Identificaré las posiciones mundiales de cada país en el texto anteponiendo al número de la posición la letra “P”.
Analicemos primero los países más ricos: Vemos en C2, que solo Corea del Sur (P16), Alemania (P43), Bélgica (P45) y Finlandia (P65) muestran la mayor cantidad de ahorros, representando el 30% de los países del grupo, el resto de los países del grupo muestran menos ahorros. Observando el PIB-PPA per cápita en C4, los cuatro primeros países con más ahorros, ocupan en ingresos la P26, P28, P32 y la P40 respectivamente, mientras que los países que ocupan los primeros cuatro lugares en ingresos; Estados Unidos (P11), Canadá (P20), Irlanda (P23) y Alemania (P26), muestran en ahorros la P119, P77, P108 y P43 respectivamente, con menos ahorros aún cuando sus ciudadanos están disfrutando de los más altos ingresos. Solo Alemania presenta una posición mucho mejor en ahorros (P43), a pesar de estar en la última posición de ingresos (P26) junto a los otros tres países. ¿Será que recibir mayores ingresos mata el hábito de ahorrar?, no lo se, pero plantea una pregunta interesante. En materia de pobreza C6, vemos que los cuatro primeros países con mayores ingresos de sus ciudadanos (C4): Estados Unidos (P11), Canadá (P20), Irlanda (P23) y Alemania (P26), muestran diferentes posiciones de pobreza la P122, P139, P152 y P119, pero todos muestran poca pobreza.
Pasemos a analizar ahora a los países más pobres: Lo primero que llama la atención es el promedio de ingresos en C3, donde el de los países pobres es el 9.8% de los ingresos en los más ricos. Pero: ¡Sorpresa!, vemos en C2 que China (P1), Argelia (P3), Bangladesh (P8), India (P13), Bolivia (P35), Burkina Faso (P46), Haití (P52) y Pakistán (60) muestran la mayor cantidad de ahorros, representando el 80,0% de los países del grupo y están todos por encima de Finlandia (P65) en ahorros. Los dos últimos países del grupo: Nicaragua (P79) y Camboya (P114) en ahorros, pero ocupan la P170 y P186 en ingresos, por encima de Haití (P205) que los supera en ahorros (P52), siendo el país más pobre del grupo (1).
Lo que  parece quedar muy claro, es que en promedio, en los países más pobres se ahorra una vez y media más que en los países más ricos. De manera que viendo este panorama se puede concluir que los países cuyos ciudadanos tienen mayores ingresos no necesariamente son los que más ahorran. Una aproximación estadística simple muestra valores inferiores al 0.5 en la correlación de Pearsons y en el valor P, en todos los cruces de rangos de los países; tanto en ahorros, PIB-PPA per capita y pobreza, por lo que tal vez no haya una relación muy clara entre estas variables. Tema que dejo en manos de la comunidad académica para su estudio.
Esto trae una pregunta inevitable: ¿A que se debe ese mayor ahorro en los países más pobres?, puede haber muchas causas; quizás el menor acceso al crédito de consumo que en los países más ricos, que podría ser una y la poca o nula protección social del Estado a los ciudadanos que podría ser otra, de manera que el ahorro pasa ser un plan “B” de protección familiar.  Pareciera que el ahorro es, en primer lugar, un hecho cultural y creo que la motivación para enfrentar emergencias, que me ha salido muy frecuentemente a lo largo de muchos años en las encuestas que he realizado, pudiera jugar un papel importante como motivador.
Pero no basta con ver el ahorro puntualmente en el tiempo, hay que valorar también como ha evolucionado: ¿Se ahorra hoy menos que antes?, sería la pregunta más apropiada. En general el ahorro en el Mundo ha bajado de un 22,52% en 1998 a un 20,46% en el 2010, una reducción del 2,06% en 12 años, 0,17% anual; me recuerda la estabilidad que muestran las carteras de ahorro. La pregunta siguiente es: ¿Dónde ha subido y donde ha bajado?.



El ahorro ha incrementado mucho en Asia Oriental y disminuido bastante en América del Norte, en Europa y Asia Central, en América Latina ha subido moderadamente. En cuanto a como ahorra cada quien de acuerdo a sus ingresos, el ingreso alto ha caído, prevaleciendo más los ingresos medianos y los bajos. Esto viene a desmitificar la idea de que los pobres no pueden ahorrar, mi experiencia práctica de muchos años en trabajos de campo, es que los niveles de ingresos más bajos y la clase media son los que más demandan los servicios de ahorro, porque son los que más los necesitan para la protección familiar y el desarrollo futuro de sus hijos. Es un tema de escala, que obliga a ofrecer servicios a nivel de Microahorros, porque este segmento aunque ahorre montos bajos es muy numeroso por lo que representa una importante masa de dinero y su nivel de necesidades guarda una proporcionalidad con sus ingresos. Mi experiencia en muchos casos es que buscan seguridad y liquidez más que rentabilidad para su dinero. Este tipo de cuenta de ahorros muy atomizada garantiza la estabilidad media de las carteras de ahorros, lo que permite usar estos fondos a la vista para dar Microcréditos a mediano plazo.
Si no se ofrece este servicio, y se motiva y educa sobre el ahorro a los segmentos que no lo han incrementado, el Mundo perderá un activo muy importante. Si los países desarrollados, que son los que menos ahorros tienen, hubieran promovido y motivado a sus ciudadanos para ahorrar; ¿Tal vez la crisis hubiera sido menos traumática para esos ciudadanos? y ¿Podrían haber ayudado los ahorros a reducir el impacto negativo en las instituciones financieras?. Tal vez, de lo contrario estas no estarían desesperadamente tratando de promover ahorros, como lo están haciendo ahora al secarse las fuentes habituales de fondos. ¿Podría esto pasarle a las IMFs?. Creo que las inquietudes de esta Nota son temas para ser estudiados por académicos en tesis doctorales y en años sabáticos.
Lo que he observado en los países ricos es un deterioro de la protección social pública a raíz de la crisis, lo que ha obligando a reducir la existente: Exigiendo pagos extraordinarios por servicios de salud y aumentando la edad de jubilación, acercándose más a los Estados Unidos, con los Seguros Sanitarios Privados y a Latinoamérica, con los Fondos Privados de Pensiones, que en ambos casos son más limitados que los sistemas públicos.
En la próxima Nota abordare el tema de los ahorros en el sector de las Microfinanzas para que jueguen al Robin Hood, atrayendo dinero de los que solo quieren invertir bien su exceso de liquidez y no necesitan crédito, a una tasa de interés atractiva y además apoyar solidariamente a los más necesitados, en lugar de basar su fondeo principalmente en las fuentes más costosas y limitadas de financiamiento.
No importa cuan eficiente sea operativamente una IMF, la única manera de bajar las tasas de los Microcréditos es obteniendo fondos a tasas de interés bajas, que no es el caso de los préstamos; pero si de los depósitos, que incluyen el ahorro. Recuerden que las tasas de los préstamos son más altas porque el dinero del inversionista deja de ser suyo, cuando lo entrega al prestatario; no ocurre lo mismo con los depósitos, que siempre serán del inversionista; pero en ambos casos existe el mismo riesgo de perderse ese dinero si quiebra la IMF por falta de sostenibilidad. Entonces, porque no acceder al dinero más barato, para poder bajar las tasas de crédito manteniendo el mismo margen de beneficio (ROA) (Por cierto, las empresas sin animo de lucro deben producir beneficios o ganancias, la diferencia reside en como la institución usa estos beneficios o las ganancias)
José Linares Fontela

viernes, 13 de septiembre de 2013

NOTA 1



NOTA 1: SOBRE LA MOVILIZACION DE AHORROS
Recién graduado de psicólogo en 1968, me inicié en una Asociación de Ahorro y Préstamo en Venezuela vendiendo libretas de ahorro de puerta en puerta. El carácter accionario de estas instituciones en Latinoamérica era mutual y su especialización era el financiamiento de viviendas con créditos hipotecarios a 20 años. Lo curioso fue que nos financiábamos al principio solo con ahorro a la vista, al cual se agregaron posteriormente los certificados a plazo que no excedían los 180 días, nunca tuvimos ningún problema de calces de plazos. Se podría decir que era el “milagrito diario”. Tampoco caímos en una crujía de crédito como la que vivimos el 2008 y que disparó una recesión mundial.
Muchos de ustedes pueden argumentarme que el Mundo estaba mejor en aquella época y que por eso no teníamos los problemas de hoy en día. Pero no se engañen: Brasil y Argentina mostraban en los 60 una inflación creciente de 1.500%, lo que obligo a Brasil, desde 1964 a introducir la corrección monetaria, primero con ajustes mensuales y cuando la inflación llego al 2.000% anual en los 80, con ajustes diarios. Aún con toda esta terrible situación las carteras de ahorro de las Asociaciones de Ahorro y Préstamo llegaron a representar en 1989 el 23,4% del Producto Interno Neto, lo que permitió a los brasileños continuar financiando la compra de sus hogares.
En los 90 surgió la cultura de la titularización de las carteras hipotecarias (Securitización) y en congresos y seminarios solo se hablaba de este tema. La titularización nació motivada por el riesgo aparente por la diferencia de calces de plazo entre los fondos captados a corto plazo y prestados para créditos hipotecarios a 20 años, alegando que las fuentes de fondos deberían tener el mismo plazo que su aplicación, válido quizás en teoría pero que ignoró la realidad práctica de la gran estabilidad que da la atomización de las carteras y el mayor riesgo de los vencimientos masivos simultáneos. Por otro lado, la creación de las Administradoras de Pensiones que demandan títulos de largo plazo con garantía hipotecaria, para invertir los aportes de los pensionados, estimuló también la Titularización ya que era buena para todos.  
                                                            Ahorros como porcentaje del
                                                         Producto Interno Neto de Brasil
      
Esta figura fue extendiéndose luego a todo tipo de préstamo y a la banca en general. Primero se titularizaron las hipotecas y estaba bien, pero después se cayo en la tentación de agregarle otros tipos de préstamos más riesgosos (Consumo, automotriz, comerciales, etc.) para mejorar la puntuación de estos Títulos dada por las Calificadoras, ya que la presencia de préstamos hipotecarios mejoraba notablemente el paquete. De esta manera las instituciones financieras se acostumbraron por más de 20 años a proveerse de fondos de forma masiva y fácil, vendiendo en la Bolsa Títulos con garantía de las carteras de crédito, que eran adquiridos por grandes inversionistas y dejaron, en un segundo plano la captación de ahorros y certificados a plazo. En mi mente unicelular, nunca comprendí bien como las carteras de crédito que ya estaban garantizando los depósitos del público, además podían garantizar los Títulos de Inversión emitidos, había algo que no me sonaba bien.
Ante la demanda constante y creciente de esta inversión de largo plazo, se acumuló una gran masa de fondos en las instituciones financieras causando un riesgo de liquidez para cubrir el alto costo de los mismos, lo que obligó a masificar también el crédito para invertir rápidamente este dinero. Esta nueva estrategia reemplazo la selectividad prudencial, el “olfato”, la aprobación descentralizada y el conocimiento del cliente al cual se iba a prestar el dinero, aplicada tradicionalmente por los oficiales de crédito, sustituyéndolo por los criterios estadísticos de análisis y calificación de riesgo, que es lo que prevalece hoy en día. Se automatizo la aprobación con el “Credit Scoring” y las Centrales de Riesgos o Burós de Crédito que calificaron a los deudores, se ajustaron las tasas de interés de acuerdo al riesgo estadístico, subiéndolas cuando el riesgo era alto. En fin, se automatizo prácticamente todo el proceso creándose Departamentos de Riesgos para realizar los análisis y en muchos casos actuar como decisores finales basados en la calificación en las Centrales de Riesgos y las estadísticas de probabilidad, pero sin llegar a conocer a los solicitantes de préstamos. Ante una gran masa de créditos y los filtros impuestos por los Departamentos de Riesgos se produjeron cuellos de botella que aumentaron el riesgo debido a la presión de tiempo exigida para descargar la liquidez excesiva.
Todo fue bien hasta que explotó la crujía del crédito producto de la acumulación de activos tóxicos en las instituciones financieras que otorgaban créditos a gente desconocida, que no podía pagarlos, al mezclar créditos hipotecarios con los de otro tipo y al invitar a pedir prestado a todos aquellos clientes bancarios que “calificaban” de acuerdo a los filtros teóricos de riesgo calculados; alcanzando un punto en el cual la toxicidad era inaguantable e imposible de ignorar, y cuando los grandes inversores descubrieron que estaban adquiriendo basura, decidieron no seguir comprando. Las instituciones financieras se quedaron sin liquidez y a esto se sumo el vencimiento simultáneo de Títulos a 20 años y que nadie compraba las nuevas emisiones, de manera que no pudieron compensar el pago de los vencidos; cayendo en picada, produciéndose las quiebras de los bancos, las originadoras de hipotecas, los fondos hipotecarios (Tipo Fannie Mae) y todo lo demás que ya conocemos.
Hoy, todas las instituciones financieras están tratando desesperadamente de volver a captar y movilizar ahorros y depósitos, ante un público indiferente, lo que lleva a cerrar el círculo y regresar a las raíces, pero con el agravante que las instituciones han perdido su habilidad para atraer ahorros o certificados a plazo de personas, que; en su muy costosos de administrar, le dejaron este mercado a instituciones financieras más pequeñas e innovadoras, muchas de las cuales han sabido aprovecharlo.
Creo que es vital retomar la promoción y movilización de ahorros y certificados a plazo, ya que esto da acceso a un mercado masivo financiero al detal que por su naturaleza masiva y atomizada produce carteras estables y de bajo costo, como, era el caso de los 80, pero que exige un gran esfuerzo de marketing, educación financiera, constancia, confianza y una creatividad olvidada por las instituciones financieras tradicionales. Con los medios tecnológicos de hoy en día en las comunicaciones y en la informática, el costo de gestionar gran mayoría se han olvidado como ahorrar y que además desconfían de las propias instituciones bancarias.
Al inicio, las Instituciones de Microfinanzas se fondeaban de la cooperación internacional y de inversionistas que vieron en el Microcrédito una rentabilidad muy atractiva. Pero a partir de los 90 se dieron cuenta que la mejor fuente de fondos estaba en el mercado de los ahorros y certificados a plazo, pero que tenían que regularse con la Autoridad Bancaria para recibir fondos del público. Muchas lo hicieron en base a nuevas legislaciones que lo facilitaron, otras se convirtieron en bancos y todo el sector se empezó a interesar y aprender como movilizar y atraer ahorros, ayudé con este tema en muchos proyectos.
Las Cooperativas de Ahorro y Crédito podían recibir solo dinero de los socios y lo hicieron con aportaciones voluntarias, que era otra forma de ahorrar y no necesitaban estar supervisadas por la Autoridad Bancaria. Cuando se abrió la posibilidad de recibir, además de las aportaciones de los socios, depósitos del público general fueron reguladas y supervisadas por la Autoridad Bancaria, creándose las Cooperativas de Crédito (Credit Unions). En los EEUU en los 30 los ahorros en las Credit Unions fueron garantizados por el gobierno federal.
Pero aún hoy prevalecen tanto las ONGs que operan a la vieja usanza con fondos de inversores y las Cooperativas de Ahorro y Crédito que solo reciben aportaciones de los socios. Los bancos al pasar a segundo plano la movilización y la promoción de los ahorros y certificados de depósito, por considerarlos muchas cuentas pequeñas se ha derrumbado, por lo que hoy no sería válida la excusa del alto costo. He montado sistemas de movilización de ahorros que han demostrado el impacto favorable en la reducción de costos gracias a la TICs, y el marketing apropiado y científico ha asegurado el resto.
Para terminar les dejo una inquietud que abordaré en otra nota: En los 70, al vender libretas de ahorro de puerta en puerta, los que laborábamos en el tema, aprendimos y nos dimos cuenta que el ahorro es la herramienta primaria y fundamental de inclusión financiera, porque ayuda a formar activos y patrimonio a las familias y motiva la disciplina financiera voluntaria y sin compromisos, que después será un tema clave para un crédito saludable.
Lectura sugerida: “The Myth of the Rational Market” - Justin Fox - Harper Collins 2009 – Además esta en ebook. Desafortunadamente solo lo conseguí en inglés, búsquenlo en la Internet y/o pregunten en su librería habitual si hay una versión en castellano. Este libro es muy interesante, escrito por un periodista, se enfoca sobre los modelos de altas matemáticas aplicados a la economía y las finanzas, y sus consecuencias. Es una revisión histórica desde 1905 hasta tiempos recientes que concluyeron en el 2008 con la frase de Alan Greenspan la “exuberancia irracional”; describe a los principales actores y su participación en el proceso. Es una lectura muy ligera e ilustrativa que deja en claro el origen y la efectividad de los paradigmas para medir el riesgo, tal y como se está haciendo hoy en día. Como parangón también podríamos hablar de la “exuberancia irracional” del crédito antes del 2008. 
José Linares Fontela
jlinaresf@gmail.com